Alfred tenía los datos, pero medían los KPI's equivocados. Con solo 6 meses de runway por delante, el problema no era la falta de información, era la ausencia de conversaciones incómodas entre los fundadores, medir lo que realmente importaba para el objetivo que perseguían y tomar las decisiones que no se habían atrevido a tomar.
El trabajo no fue construir un sistema nuevo: fue un cambio de mindset que les dio la perspectiva y las herramientas para cerrar la distancia entre lo que sabían y lo que hacían.
Prisier competía con el desconocimiento. Vendían conocimiento experto con una narrativa para clientes que ya sabían de pricing — pero la mayoría de los suyos no sabían, y sin un proceso comercial que los guiara, la energía se iba en clientes poco rentables mientras el mercado real quedaba desatendido.
El trabajo no fue vender mejor lo mismo: fue construir el proceso que faltaba y cambiar la narrativa para hablarle a quien realmente iba a comprar.